Alfredo Mena
Director ejecutivo
Corporación para la Investigación Energética (CIE)
El sector eléctrico ecuatoriano experimenta un cambio importante, ya que el gobierno creó el Ministerio de Electricidad y Energías Renovables y se ha embarcado en el desarrollo de megaproyectos hidroeléctricos.
El país también instaló un parque eólico en las islas Galápagos y evalúa una nueva legislación para seguir promoviendo las energías renovables.
Para conocer las implicancias de estos cambios, BNamericas entrevistó a Alfredo Mena, director ejecutivo de la entidad ecuatoriana sin fines de lucro Corporación para la Investigación Energética (CIE).
En esta entrevista, Mena destacó la creación de un nuevo ministerio, proyectos importantes y las iniciativas de la CIE para ayudar en el avance del sector eléctrico de Ecuador.
BNamericas: Hace poco más de un año, el presidente Rafael Correa nombró a Alecksey Mosquera Rodríguez titular del nuevo Ministerio de Electricidad y Energías Renovables. ¿Esta medida resultó positiva? ¿Cuáles han sido sus logros a la fecha?
Mena: En el esquema que existía anteriormente en el Ministerio de Energías y Minas existía una subsecretaría que se llamaba Subsecretaría de Electrificación, o sea, básicamente se encargaba de los temas eléctricos. Dentro de esa subsecretaría, había un departamento que se llamaba Dirección de Energías Renovables y Eficiencia Energética. Como vemos en esto, la importancia que tenían estos temas estaba bastante más abajo en la escala administrativa dentro del ministerio. Era poco probable que el mismo ministerio le diera la importancia necesaria.
Dicha dirección de energías renovables y eficiencia energética fue el resultado de la transformación de lo que antes era el Instituto Nacional de Energía del Ecuador, que era una institución independiente que manejaba el tema de la planificación energética, de las energías renovables, de la eficiencia.
Entonces, el cambio que se hace el año pasado al crear el Ministerio de Electricidad y Energías Renovables es muy importante porque esto le sube el nivel a todos los aspectos, no solo de electricidad sino de otras cosas también, y deja de ser exclusivamente la parte de petróleos, que era lo que más importaba en el Ministerio de Energía y Minas.
Entonces, yo creo que, desde el punto de vista de poner en mejor nivel al sector, la decisión fue correcta, positiva, y claro, hasta que se organice el asunto siempre toma un poco de tiempo.
El Ministerio de Electricidad y Energías Renovables tiene varias subsecretarías, una de ellas es una subsecretaría de electricidad, que se encarga de proyectos grandes y las relaciones con el Conelec [regulador eléctrico], y otra subsecretaría que se encarga de las energías renovables, de los pequeños proyectos hidroeléctricos y la eficiencia energética. Entonces, yo creo que ahora tiene un mejor nivel y al final podrá dar mejores resultados.
BNamericas: Al parecer el gobierno está dando mayor énfasis a proyectos hidroeléctricos de mediana y gran escala, pero no respecto de las iniciativas hidroeléctricas más pequeñas.
Mena: Efectivamente. Yo diría que la crisis del sector eléctrico en gran medida se debe a la falta de inversiones en generación y también a la falta de un manejo de los precios de la electricidad, de tal manera que permita cubrir los costos y desarrollar el sector.
Entonces, en este momento efectivamente el gobierno le ha puesto atención fuerte a dos o tres proyectos relativamente grandes, el llamado Coca Codo Sinclair, el Toachi-Pilatón, el proyecto Jubones, un proyecto cerca de la cuenca del Paute. Son proyectos relativamente grandes, que están en la parte prioritaria de la agenda del gobierno.
Yo diría que a los proyectos pequeños, de 10MW hasta 20MW, incluso menos de 10MW y 1MW, no se les ha dado la importancia necesaria todavía en este gobierno.
BNamericas: Entonces, ¿la mayoría de los proyectos más pequeños es realizada por el sector privado?
Mena: Hay algunos proyectos pequeños que está haciendo el sector privado, incluso nuestra misma corporación. Estamos empujando ciertos proyectos del orden de 10MW, de 8MW, en los cuales la idea es que participen las empresas industriales, las cámaras de la producción, inversionistas locales y eventualmente inversionistas externos.
Yo creo que una forma de avanzar con esto es tener proyectos que sean del concepto público-privado, de tal manera que esta alianza evite colisiones de carácter social que se pueden presentar porque la gente dice 'no queremos un proyecto hidroeléctrico'.
En los proyectos pequeños, salvo tal vez uno o dos que está desarrollando una empresa eléctrica del norte y algunas otras, la mayor parte son de iniciativa privada.
BNamericas: ¿Cómo calificaría el actual marco regulatorio y legislativo que promueve las energías renovables?
Mena: Yo diría que la normativa ha sido algo errática y caótica hasta hoy. En realidad existían dentro de la ley de régimen del sector eléctrico algunos enunciados que permitían ciertos tipos de incentivos de carácter tributario y arancelario para los proyectos y también ha habido regulaciones del Conelec que establecían incluso ciertas tarifas de sustentación para proyectos de energías renovables, pero está tan enredado con las otras leyes tributarias que prácticamente no existe una aplicabilidad de eso.
En este momento se está produciendo aquí en Ecuador una transformación de carácter legal bastante grande, porque se está poniendo en consideración del pueblo un proyecto de nueva Constitución y habrá que ver qué resulta de aquello. El asunto es complejo. En este momento yo diría que no tenemos una vista muy clara de cómo será el futuro.
En el proyecto de Constitución, tal vez se podría pensar que existiría un apoyo para las energías renovables, pero no es tan explícito. Por otro lado, yo diría que la mayor parte está orientada a que sean desarrolladas por el Gobierno Central y muy poco por los actores privados.
BNamericas: Mencionó una falta de inversión en generación, ¿qué más podría decir al respecto?
Mena: ¿Por qué no ha habido inversión en la generación eléctrica? Porque el funcionamiento del mercado eléctrico mayorista ecuatoriano no ha tendido una garantía de pago adecuada, o sea, las empresas distribuidoras que compran energía de generación, no siempre han pagado el valor de la energía que están comprando a las generadoras. Eso ahuyenta al inversionista, porque genera una inseguridad jurídica y económica.
En este momento, algunas empresas privadas de generación están buscando consumidores industriales con los cuales puedan firmar contratos.
Es posible que un mercado de energía libre y abierto [en Ecuador] vaya a desaparecer. Va a existir un mercado de contratos, va a existir posiblemente un comprador único, el Estado, aunque tal vez se mantenga algún tipo de contratación entre privados.
BNamericas: ¿Cuál es el actual estado de desarrollo de las energías solar y eólica en el país?
Mena: En la parte solar, yo diría que el esfuerzo grande está en llevar energías a las zonas absolutamente aisladas y en las cuales los costos de llevar una línea de transmisión son demasiado altos, por ejemplo, la selva amazónica. De hecho, nuestra corporación fue la que hizo y ya entregó al Conelec el atlas solar, que es una primera aproximación en base a datos satelitales.
En la parte de vientos, Galápagos es el que está funcionando primero, pudo conseguir financiamiento para poder hacer ese proyecto y está bien. En el continente, hemos hecho, y nosotros también estamos participando en aquello, una serie de estudios en varias zonas, pero no se llegan a concretar los proyectos por falta de inversionistas que quieran poner su dinero en un mercado de riesgo.
En Ecuador no hay mucho viento porque estamos en una zona ecuatorial, pero hay zonas que tienen microclimas y en ellos las diferencias de temperatura producen corrientes de viento bastante interesantes, por ejemplo, la zona de Loja, Villonaco y Membrillo.
Nosotros estamos analizando otro proyecto que se llama Huascacha, en el río Jubones, en el sur de Ecuador. También hay otro proyecto, cuyos estudios están terminados, en la zona de Salinas en la provincia de Imbabura, en el norte de Ecuador, de unos 15MW.
BNamericas: Me sorprende que en Ecuador, siendo un país con actividad volcánica, la información sobre energía geotérmica es casi inexistente.
Mena: Efectivamente se supone que Ecuador es rico en geotermia, porque estamos rodeados de volcanes y aquí los volcanes están todos los días haciendo erupción. Hay algunos campos que fueron identificados por el Inecel [Instituto Ecuatoriano de Electrificación], pero la investigación que se hizo fue a nivel superficial. Yo entiendo que el gobierno está muy interesado en seguir desarrollando el tema de la geotermia, pero no se ve todavía que haya acciones directas que se estén tomando.
En cambio, nuestra corporación comenzó una iniciativa y hace dos años presentamos un proyecto a la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología [Senacyt] para poder hacer la investigación geofísica del campo Chachindio, que es uno de los campos que posiblemente tenga más importancia desde el punto de vista geotérmico.
BNamericas: ¿Y qué ocurre con respecto a la biomasa?
Mena: En la parte de la biomasa, en este momento podemos decir que solamente hay dos o tres plantas que están produciendo energía para el sistema mediante un esquema de cogeneración, que son las plantas azucareras. Pero nuestra corporación ha estado trabajando en la utilización de otros residuos agrícolas que permitan hacer generación eléctrica. Hemos investigado en varias provincias de Ecuador cuál sería el potencial de biomasa disponible para producir energía y cuáles serían las tecnologías que se aplican.
Para eso estamos instalando en este momento una planta piloto de investigación en la cual tenemos dos secciones: una de carbonización, para producir carbón a partir de residuos duros de la palma africana, y la otra es una planta de gasificación, por lo cual estamos también experimentando con la cascarilla de arroz, residuos de la palma africana, residuos del maíz, etcétera.
BNamericas: El tema de la eficiencia energética también está tomando fuerza en la región. ¿El gobierno ha tomado alguna medida al respecto?
Mena: Esto fue interesante también dentro de la creación del Ministerio de Electricidad y Energías Renovables, porque ahí se toma recién por primera vez el tema de la eficiencia energética como una política de gobierno. Hay una iniciativa de varios ministerios, el Ministerio del Ambiente, el Ministerio de Industrias, el Ministerio de la Electricidad, para hacer un programa nacional de eficiencia energética. Nosotros hemos presentado un proyecto piloto para trabajar en tres provincias del centro de Ecuador.
BNamericas: ¿Hay alguna otra iniciativa a la que esté abocada la corporación este año?
Mena: Tenemos un proyecto que lo vamos a desarrollar en la ciudad de Ambato, en el cual vamos a utilizar para producir electricidad las aguas servidas de la ciudad. Y estamos trabajando también en una propuesta para una legislación para biocombustibles.
ACERCA DE LA COMPAÑIA
La CIE es una organización privada sin fines de lucro dedicada a promover las energías renovables y la eficiencia energética.
Por David Casallas
|